Historia
La historia
de Gran Hermano se remonta a Holanda, primer país donde
la productora Endemol puso en marcha este proyecto. Al principio
parecía una idea descabellada, muchos críticos lo
compararon con la película "El show de Truman",
cuyo protagonista estaba continuamente vigilado por una cámara.
El programa se consolidó como un fantástico producto
televisivo que proporcionaba cuantiosos ingresos y consiguió
subir a récords históricos la cuota de audiencia
de un canal que, normalmente, no sobrepasa el 2% de share.
Si queremos
hablar de antecedentes a Gran Hermano nos encontramos con la paradoja
de que, existiendo y coexistiendo formatos de características
similares, John de Moll ha sido el primero en registrar la idea,
por lo que formalmente se le atribuye el título de creador.
Sin embargo, hay quien asegura que es una copia de la idea lanzada
por la productora Planet 24, recientemente adquirida por Carlton
Television. Esta compañía, que retiene los derechos
de Survivors tras su adquisición, entabló un pleito
contra Endemol, acusándole de la copia de la idea original.
No obstante, existen otros precedentes de voyeurismo mediático
como las llamadas webcam, que emiten imágenes pertenecientes
a un ámbito "privado" de forma continua en Internet.
El mundo de las webcam y su internacionalización se ha
extendido en los últimos cinco años, aunque no hay
certificación de cuándo se instaló la primera
cámara en una casa y se vertieron las imágenes en
público. La tecnología webcam se ha popularizado
ostensiblemente desde su aparición. Antes eran pocos los
que disponían de la tecnología y los recursos para
mantener una cámara actualizando una imagen 24 horas al
día.
Cómo
inventar una historia de la vida cotidiana
Como cualquier
otro producto televisivo, Gran Hermano tiene como objetivos esenciales
captar audiencia y ganar dinero. La organización del programa
es compartida entre la productora Zeppelin y Telecinco, aunque
el mayor porcentaje pertenece a la productora. A la hora de crear
el programa de los miércoles, Telecinco sólo se
encarga de proporcionar el público y Zeppelin es quien
se encarga de buscar los invitados y traer los concursantes, así
como de sus respectivos contratos de imagen. Zeppelin es también
quien se comprometió con los participantes y con quienes
los participantes se han comprometido. Esta productora les pasa
durante el tiempo que permanezcan en la casa una asignación
mensual, al tiempo que cobra un porcentaje de sus intervenciones
públicas en el exterior.
La polémica
que ha creado Gran Hermano es intensa y apasionada. Incluso Sáenz
de Buruaga, uno de los principales perjudicados por el efecto
Gran Hermano, afirma que dicho programa "es un formato que
supone una revolución". Pero en España esta
polémica está dando lugar a la creación de
subproductos que parodian a Gran Hermano o intentan semejarse.
Enrique García
Huete, director del equipo de psicólogos, mantiene que
"la reacción global de la sociedad ha sido demasiado
intensa, teniendo en cuenta que se trata de un programa de televisión.
El efecto social ha resultado totalmente inesperado, por lo exagerado
que ha sido. Han surgido opiniones muy a favor y otras en contra".
Gran Hermano plantea un conflicto ético a un fuerte número
de personas que consideran la emisión ininterrumpida un
atentado contra la dignidad personal. Contra esta postura, García
Huete sostiene que los participantes han aceptado compartir su
intimidad con los telespectadores.
Una enorme
pantalla de televisión vigila a una organización
social.
Un ojo que todo lo ve, que todo lo escucha y todo lo dispone.
En 1949, George Orwell planteó en su libro "1984"
las bases del formato televisivo Gran Hermano. La profecía
de Orwell, como los relatos de Julio Verne, se realizó
quince años después de sus previsiones con la puesta
en escena de Paul Romer, director ejecutivo de Endemol. Telecinco
y las plataformas Quiero y Vía Digital emiten diariamente
la edición española de este producto televisivo
que, en su presentación en el Festival de Cannes de 1998
se reveló como la última creación de vanguardia
en materia de ficción. Las distintas cadenas participaron
en la puesta en marcha junto a la productora Zeppelin TV, una
alianza que sufrió importantes mutaciones en su estructura
financiera desde los inicios de la emisión.
Gran Hermano
supone un experimento mediático inédito, ya que
propone como objeto de observación las interrelaciones
y conductas de un grupo cerrado. Sin embargo, este espacio no
consta del rango de una investigación científica.
En ningún momento se ha marcado una hipótesis de
partida y existen suficientes indicios en su escenificación
para intuir que se trata de una propuesta comercial, controlada
a lo largo de su proceso de elaboración. Aún así,
cualquier idea empresarial necesita de una apariencia.
La
puesta en escena
Paul Romer,
productor ejecutivo de Endemol, crea el programa Big Brother.
Meses después, Telecinco y la productora Zeppelin TV deciden
ponerlo en marcha dentro de nuestro país. En octubre de
1999, Isabel Raventós, directora general de Gestmusic Zeppelin
señaló que el formato de Big Brother resultaba muy
interesante y novedoso aunque todavía no se había
valorado su impacto en Holanda. Los directivos de Telecinco y
la plataforma digital Quiero comenzaron a estudiar las características
del formato, que compraron dentro de un paquete de programación.
La alianza se completa con Zeppelin, productora asociada a Endemol
Entertainment y Vía Digital. Los aspectos referentes a
la producción son compartidos al cincuenta por ciento por
la empresa gestora del formato y la cadena privada Telecinco,
mientras que la participación de los otros dos grupos se
ciñe a la difusión de señales audiovisuales.
Sin embargo,
Vía Digital cuenta con su equipo propio de realizadores,
por lo que, constantemente se llevan a cabo reuniones periódicas
entre las partes implicadas para unificar criterios de emisión.
Telecinco y Quiero mantienen la misma línea, mientras que
Vía Digital selecciona otras parcelas más concentradas
en lo anecdótico y lo escatológico. Juanjo San Martín,
ayudante de producción de Telecinco añade que "la
política de Quiero es la misma que la de Telecinco en este
sentido. Estos criterios no están escritos pero son muy
obvios: evitar lo morboso". El formato es, según el
equipo de producción de la cadena, el que provoca los índices
de audiencia. Resulta bastante revolucionario como para añadirle
más morbosidad, consta de suficiente popularidad tal y
como funciona. No se trata de un "culebrón" ni
de un documental. Es algo intermedio. En Holanda se ha clasificado
como infotaiment en el sitio web de Endemol, un híbrido
entre Internet y televisión. Los personajes son conscientes
de que actúan en un show real e interactivo. La trama transcurre
como en un serial, pero no son actores profesionales; se trata
de gente real que materializa el eslogan de "la vida en directo".
El
esqueleto de Gran Hermano
1- Vuelta
a lo básico. (Huerto, gallinas, carencias técnicas...)
2- Cámaras.
Exhibición. Relación entre las personas y el medio.
Alta valoración de las interpelaciones de los concursantes
a las cámaras.
3- No contactos
exteriores. Deseo de los concursantes de recuperar el tiempo perdido
en el exterior.
4- Intimidad.
Situaciones no corrientes.
5- Confesionario.
Visita diaria.
6- Tarea semanal.
7- Reacciones,
críticas de unos a otros.
8- Estímulos.
9- Tareas
del hogar.
10- Arreglo
personal.
11- Emociones.
12- Relaciones
personales.
13- Manías
y tics.
14- Humor.
15- Debate.
16- Confidencias.
17- Conversaciones.
18- Ocio.
19- Seguimiento
personal. Se utilizará un archivo que ilustre su nominación
o simplemente para hacer un vídeo-perfil de sus mejores
momentos.
20- Programa
semanal.
21- Erotismo.
Guardar conversaciones picantes y escenas eróticas para
el prime-time.
22- Nominaciones.
23- Publicidad.
24- Otros.
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